domingo, 9 de febrero de 2020

EVALUACIÓN

¿Qué es la evaluación? ¿Cómo se ejecuta? ¿Cuál es su utilidad? Parecen preguntas fáciles de contestar, pero si leemos las citas de Stenhouse, Cook y Sanmamrtí veremos que no todo el mundo tiene la misma visión de lo que es Evaluar.

La evaluación es el medio menos indicado para mostrar el poder del profesor ante el alumno y el medio menos apropiado para controlar las conductas de los alumnos. Hacerlo es síntoma de debilidad y de cobardía, mostrándose fuerte con el débil, además de que pervierte y distorsiona el significado de la evaluacion. Stenhouse 1984

La asignación de números de una manera mecánica, como es común en los procedimientos cuantitativos, no garantiza la objetividad. Cook 1986

La evaluación es el motor del aprendizaje. ya que de ella depende tanto qué y cómo se enseña, cómo el qué y cómo se aprende. Neus Sanmamrtí 2007



Vistas las diferencias de opinión con las que nos podemos encontrar, esta entrada va a girar alrededor de la última clase que hemos tenido con Cristina, el martes día 4 de febrero. En este nuevo tema hemos tratado la “evaluación” de los alumnos en sus diferentes formas. La evaluación inicial, formativa, final, la diferencia entre evaluación formativa y sumativa, las estrategias y herramientas de podemos usar, etc.





Empecemos por el principio, ¿qué es evaluar en educación? Hay muchas definiciones como:

La evaluación es la determinación sistemática del mérito, el valor y el significado de algo o alguien en función de unos criterios respecto a un conjunto de normas.” 

“La información que se deriva de la evaluación, es una información sistematizada que hace referencia al nivel y desempeño del proceso educativo reflejado en el aprendizaje de los alumnos, información que permite, al final de cuentas, tomar decisiones que se vean reflejadas en la mejora continua de los aprendizajes.” 

“Proceso sistemático e integral a determinar en qué medida se han alcanzado los objetivos previamente determinados.” 

"Proceso sistemático y continuo tanto del estudio de los procesos, resultados, como del impacto, conla mirada en los sujetos hacia los cuales se dirigen las acciones."


Entonces, ¿qué podemos deducir de todas estas definiciones? La evaluación nos permite obtener información con la que valorar si los contenidos y las competencias que estamos trabajando se están asimilando y adquiriendo correctamente, o si necesitamos modificar o insistir en alguna actividad concreta, además de hacernos una idea clara de la evolución del alumno.

¿Por dónde comenzamos? Como docentes al enfrentarnos a un nuevo reto tenemos una herramienta muy útil y necesaria “la evaluación inicial” cuyo objetivo es hacernos una visión general de lo que ya saben los alumnos a los que tenemos que formar, a la vez que conocemos las lagunas o dificultades que puedan tener. Con la evaluación inicial vemos los conceptos que han sido asimilados y aquellos conceptos que ya han visto en cursos anteriores y que les resultan problemáticos. Datos que nos permitirá organizar mejor las actividades a realizar. Hay muchas maneras de hacer una evaluación inicial, pero aquí os dejo una idea muy interesante que se puede hacer antes de iniciar un nuevo tema.


Y una vez que hemos comenzado a trabajar qué, ¿nos limitamos a dar los contenidos y a trabajar las competencias cruzando los dedos esperando que los resultados finales sean buenos?, pues no. Tenemos a nuestro alcance “la evaluación formativa.”

La evaluación formativa, es una actividad sistemática y continua que tiene por objetivo proporcionar la información necesaria sobre el proceso educativo, para reajustar sus objetivos, revisar críticamente los planes, los programas, los métodos y recursos, orientar a los estudiantes y retroalimentar el proceso mismo.”

En otras palabras, al igual que es importante saber del punto del que partimos con nuestros alumnos, es importante evaluar su proceso de asimilación de contenidos para tener una imagen clara de su grado de “éxito.” Si hay contenidos o conceptos que no se están adquiriendo bien es necesario saberlo para modificar nuestro enfoque, varias las actividades y proporcionar a los alumnos el material y las herramientas necesarias para que adquieran la competencia que se busca. No hay que tener miedo a ser flexibles y a varias nuestra metodología si es necesario para que nuestros alumnos triunfen. Os dejo un interesante ejemplo de evaluación formativa.




Para terminar tenemos "la evaluación final" que podemos definir de la siguiente manera: 

Es el proceso por el cual se valoran los aprendizajes y las competencias que han desarrollado las personas al terminar el estudio de un módulo, con el fin de acreditarlo. Los propósitos de la evaluación final son: Reconocer y acreditar las competencias desarrolladas por las personas al estudiar los módulos.”

¿Esa evaluación final es necesaria? Este es un tema crítico para el que hay muchos puntos de vista y opiniones, pero en general la respuesta es sí.

Evaluar es importante porque es una asunción de responsabilidad que hace la escuela, devolver algo que hable de todo lo que ha vivido el niño a lo largo de su ciclo dentro de la escuela”

Esta es una forma de ver la evaluación que al fin del camino no es más que una herramienta que nos permite, como docentes, detectar posibles dificultades que pueden tener nuestros alumnos a la hora de aprender, permite informar a los alumnos y a las familias de sus avances y de la evolución de su aprendizaje, permite obtener información sobre el funcionamiento de la escuela y el sistema educativo y muy importante nos permite evaluarnos a nosotros mismos como docentes a través de sus resultados. Cuando un docente tiene un gran número de suspensos en su materia, está claro que algo no funciona bien y hay que ponerle remedio. Hay un artículo muy interesante sobre la evaluación al que podéis echar un ojo si os interesa “Evaluar para aprender” que habla justamente sobre los motivos por los que es necesario evaluar.

Hemos hecho un repaso a la evaluación inicial, la formativa y la final, pero ahora me gustaría entrar en las diferencias entre la evaluación formativa y la evaluación sumativa. Si comenzamos con sus definiciones más sencillas, la evaluación sumativa es la que a través de herramientas mide lo que han aprendido los alumnos, mientras que la evaluación formativa tiene el enfoque en la evolución del alumno, trabajo cotidiano, etc, con el objetivo de orientar el proceso de enseñanza-aprendizaje. Con estas sencillas definiciones ya vemos una de sus diferencias la evaluación de los logros generalmente al final de un periodo escolar, frente a la obtención de información para comprobar el correcto desarrollo del aprendizaje y determinar el mejor modo de continuar el proceso de enseñanza. Pero como hay cosas que se ven mejor en imágenes, puede que esto resulte más fácil de entender:





Durante las últimas sesiones con Cristina una de las actividades que realizamos fue una rúbrica con la que evaluar el trabajo de mediación lingüística que propusimos como activiadad para nuestros alumnos.  Además de la rúbrica, establecimos los porcentajes de evaluación. Una rúbrica es un conjunto de criterios y normas, generalmente relacionado con los onjetivos de aprendizaje. 



Aquí os dejo algunas lecturas interesantes por si queréis profundizar en el tema, disfrutar de la lectura.








Espero que os haya gustado.


No hay comentarios: